Las organizaciones requieren estar innovando frecuentemente, empujando procesos de mejoramiento continuo frente a la creación de nuevas áreas, apertura a nuevos mercados, adaptación a nuevas leyes, mejoramiento tecnológico, aumentar la productividad, eliminar accidentes, aumentar la motivación del personal, retener el talento o bajar la rotación, entre otros; lo que requiere mejorar el clima laboral, y el desempeño laboral.

Mejorar y cambiar las prácticas y comportamientos que limitan un buen ambiente laboral, como  el empoderamiento, innovación, salud y seguridad, responsabilidad social y ambiental, trabajo en equipo, inclusión y diversidad, equidad de género, balance vida y trabajo, jubilación exitosa, entre otros.